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domingo, 28 de agosto de 2016

47. L'ARCHE NATURELLE. ENTRE DEUX. ILE DE REUNION



Para la iniciación de Fernando y Elena en los senderos de montaña de la Isla de Reunión volvimos a Entre Deux para hacer un paseo algo más ambicioso que el del Bassin Sassa. Se trataba en esta ocasión de bajar al Barranco de le Plain (el que viene del Grand Bassin) y subir un poco por su cauce para ver sus formaciones basálticas, y en concreto, una que forma un curioso "arco natural". Elena estaba la mar de contenta de empezar ya, y en cuanto vio la exuberante vegetación del sendero no paraba de decir: qué maravilla, qué maravilla:


Nos cruzamos con un montón de gente, muchos de ellos corriendo. Se ve que es un sendero mucho más concurrido que el del Bassin Sassa. Y eso que es un sendero de vértigo. Si no fuera por la vegetación de las paredes... por ahí no pasaría la gente tan tranquila:


Llegados a la altura del río se cruza a la margen izquierda por una estupenda pasarela:


Pero una vez en la otra margen, el sendero enseguida vuelve a subir por la pared de enfrente, así que tuvimos que preguntar a unos paisanos dónde empezaba el sendero al Arco, que se ve que no tenía marcas.


Y en efecto, el sendero al arco discurre sin marca alguna por el mismo cauce del río, así que aconsejan no hacerlo en caso de crecidas.


Lo que nosotros no sabíamos es que..., como el río suele hacer sus meandros por el cauce, a unos quinientos metros de la pasarela nos encontramos con que teníamos que cruzarlo...:


Mucha agua no llevaba pero yo no tenía ninguna gana de andar descalzo sobre las piedras y más imaginando que poco más arriba habría que cruzarlo más veces. Pero como Rosalía se empeñó en cruzar, Fernando hizo de Salomón y para resolver la disyuntiva propuso cruzarlo solamente una vez. Y allí fuimos:


Cien metros más arriba el cascajo se volvía a acabar en su margen derecha y la corriente era un poco más fuerte. Apelé a la sentencia de Fernando y aunque con Rosalía a regañadientes, dimos la vuelta. "Pero si más bonito que esa especie de rosa de basalto que teníamos ahí atrás en el punto del primer cruce no va a ser el arco ese", decía yo:


Y como comparaciones aparte, nos quedamos sin verlo, ahí va una foto de otros excursionistas tomada de la red:


Más parece un elefante que un arco natural, je je je. Volviendo a la pasarela aún vimos más pedruscos basálticos dignos de mención:


Despedida del cauce desde la pasarela:


Y buen humor en los casi doscientos metros de ascensión neta por el sendero que antes habíamos bajado:


Andando por un sendero colgado de la pared, el gps de wikilok hizo bastante culebrillas e imprecisiones pero para dar una idea geográfica del entorno y el recorrido ya vale:



lunes, 15 de agosto de 2016

43. BASSIN SASSA. LE ENTRE DEUX. ILE DE LA REUNION



Para la primera toma de contacto con el paisaje de la Isla de Reunión (martes 19 de julio del 2016) escogimos un corto paseo por un pequeño barranco de la parte baja de Entre Deux, pueblo así llamado por estar entre dos enormes barrancos que descienden de Cilaos (izquierda en la imagen de arriba) y del Gran Bassin (derecha). La punta de tierra que queda entre ambos parece una salamandra, animal emblemático de la isla. El motivo central que da nombre al paseo es un pequeño "bassin" que lleva el nombre de una esclava huida que vivió junto a él (punto amarillo).


Como en la guía daban como punto de referencia y aparcamiento la oficina de turismo (punto verde en el siguiente mapa) nos fue más difícil dar con alguno de los dos puntos de entrada al recorrido (que he marcado en rojo), que hacerlo. Y como nada más llegar a Entre Deux nos cayó un pequeño chaparrón estuvimos a punto de abandonar y volvernos a casa.


Calmado el cielo, echamos a andar desde el centro hacia la Rue du Cemetiere hasta que, gracias a ver a otros excursionistas que subían, dimos con el sendero de fuerte pendiente que baja directamente al Bassin:


Alegría pues por el hallazgo, aunque nada más bajar este corto y pendiente tramo, a mano izquierda, está ya la pequeña cascada y su no más grande remanso de agua. Eso sí, la vegetación, maravillosa. Y la sensación de humedad, altísima.


El resto del sendero discurre junto al cauce del arroyo, que hay que cruzar varias veces. Suerte que no lleva mucha agua.


En algún punto del recorrido se ven por la parte superior del barranco vallas y cobertizos rurales algo cochambrosos, por lo que Rosalía hizo un primer comentario acertadísimo sobre el paisaje de la isla: aquí la vegetación es como allí la nieve, que todo lo cubre y embellece.


Como no hay indicaciones en el sendero, estuvimos a punto de subir por un claro que había a mitad del recorrido, pero unos chiquillos nos dijeron que la salida buena estaba más arriba del arroyo. Cuando llegamos a la salida buena tomamos contacto por primera vez con las raíces de las especies tropicales que tanto ayudan a crear senderos, como a... tropezarte si te descuidas un poco. Al final se sale por entre tapias a una calle de cemento en el que, al fin, damos con un indicador.


El recorrido no tiene más de dos kilómetros, pero si el entorno te es extraño, no hay señales, y no encuentras con facilidad la entrada o la salida, al final puede acabar siendo una pequeña aventura.